28 de abril de 2010

Un año

Ha pasado un año.
Un año desde que mi vida dio un giro, desde que la forma de vida, de tomar decisiones y/o hacer planes en mi casa cambió drásticamente, casi dio un giro de 180º hasta ponerse en el lado opuesto, cambiando todo lo a largo plazo por cerrar la perspectiva a solo un mes o dos de distancia.
No sé si parece una tontería, pero os desafío a cambiar por completo la dinámica de vuestra casa y la gente que viven en ella.
Un año desde que una fecha mágica, más mágica que el año anterior, todo se fue a la mierda, y tuve que volver sola a mi casa para recibir una de las peores noticias que me han dado jamás y quedarme sola con la tarta de queso comprada para la celebración del 25 aniversario de mis padres. Ya lo habíamos celebrado con el resto de la familia, pero celebrarlo los tres, en el día exacto, para mí, era mucho mejor.
Esta mañana he sentido que si les felicitaba por su aniversario, también estaba celebrando otro muy macabro, el día del diagnóstico.

Un año desde que decidí leer cada noche hasta caer rendida, para no poder pensar, para no despertarme todos los días con los ojos hinchados y dolor de cabeza. Antes me gustaba pensar antes de dormir, se me ocurrían buenas ideas. Ahora prefiero tener sueño por la mañana. Curiosamente he dejado de dormirme en clase.
Hace un año que simplemente aparto muchas ideas de mi mente, porque sé que si empiezo a llorar no pararé, y a cada segundo, todo me parecerá más insoportable.
Y llevo mucho más tiempo evitando volver a llorar en público, eso no se me da tan bien, pero creo que he mejorado.
Por eso llevo por lo menos un mes dándole vueltas a este post, preguntándome si debería escribirlo, si me beneficiará o me hará pasarlo peor para nada, si a quien lo tiene peor le parece ridículo e incluso ofensivo por mi parte. O simplemente sabiendo que cuando me pusiese hacerlo iba a llorar todo lo que no he llorado hasta ahora.

Un año desde que mi padre y yo salimos de la habitación donde el resto de nuestra familia cercana esperaba, viendo la tele e intentando hablar de cualquier cosa más alegre y poco importante. Es un tópico muy cierto lo deprimentes que son los hospitales, y eso que allí se salvan tantas vidas como se pierden. El pasillo estaba desierto, se oían voces amortiguadas salir de algunas habitaciones, y yo simplemente me senté en un sillón y miré al vacío, intentando dejar la mente en blanco para no llorar, gritar de rabia y darle patadas a las cosas.
Mi padre me cogió por los hombros y soltó una frase manidísima que puedes oír en cualquier serie o película, intenté decírselo, quitarle hierro, reírme, pero no me salieron las palabras. Total, lo nuestro ya era total y absolutamente de telefilm estúpidamente dramático de después de comer.
Es todo tan irónico y asqueroso.
Conozco demasiados casos (uno ya es demasiado) de progenitores perdidos demasiado pronto. Siempre me pregunté pero nunca me atreví a hacerlo en voz alta, qué se sentía, si era tan horrible como era capaz de imaginar, el hecho de perder a tu madre, tan pronto. Y siento rabia, ganas de gritarle, cómo se atreve a ponerse enferma, dándome la posibilidad en un futuro próximo de comprobarlo por mi misma e incluso legarme (aunque esto no puedo saberlo a ciencia cierta) algo similar para mi futura familia. Cómo voy a atreverme yo a traer hijos al mundo para hacerles esto, o a Jorge.
Y odio sentirme tan egoísta, porque por mucho que me joda, soy consciente que esto en realidad a quien más afecta es a ella. A ella y a mi padre, que después de tantos años juntos, siguen siendo una pareja preciosa, lo que parece cada vez más raro en los adultos casados. Después de muchos años haciendo planes, esperando una situación económica más estable que lo permitiese, hay muchas cosas que ya no pueden ni quieren hacer.

A veces pienso que debería dar las gracias, porque sé que puede ser peor, de verdad que lo sé. Pero no puedo evitar sentir como si por eso tuviese que dar gracias por haber cambiado la vida que nos gustaba por una en la que nos arrastramos y damos gracias por un mes más de alivio. Porque sabemos que no podemos aspirar a más, ni siquiera a recuperar nuestra vida tal y como era e iba a ser hasta ese día.
No es justo. El karma no funciona. Y el tiempo no pone a la gente en su lugar.

14 comentarios:

Raven dijo...

Poco puedo decir a parte de "Lo siento", y sabes que realmente lo siento.
Estas cosas me bloquean, supongo que por haber sufrido algo parecido no hace tanto tiempo.

Eso sí, a pesar de que no es agradable, de que sea como sea sigue siendo una enfermedad y una situación horrible... sí debes dar las gracias.
Al menos yo las doy cada vez que me dices que está bien.

Te quiero mi niña :*

Elfangor dijo...

Joder, no lo sabía. Yo también lo siento mucho T_T

Y realmente no hay mucho más que pueda decir >.<

black_sun dijo...

No sabía nada de la situación en la que estás. Y bueno aunque ya te lo hayan dicho muchas veces, y supongo que te lo dirán aún más veces, lo siento.

Cloud Strife dijo...

Yo tampoco lo sabía... Y bueno, no puedo decirte nada nuevo la verdad. No quiero pensar en lo que tú y otra gente en tu situación tiene que sentir en estos momentos (conozco la situación, hace un par de meses una amiga mía perdió a su madre tan sólo dos años después de que pasara lo mismo con su padre).

Con lo del karma tienes razón, a veces parece que a los únicos que las cosas les salen mal, es a las buenas personas.

Sara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lyra Stark dijo...

Ánimo y fuerza, prima.

No es necesario que des las gracias por tu "suerte", pero trata de disfrutar de lo que tienes y evita gastar demasiadas energías en rabiar por lo que no, te compensará más, precisamente porque es más duro y ya sabes eso de que el que siembra, recoge.

Lo dicho, ánimo y buena cosecha, master.

onibaka dijo...

te conozco apenas de este blog, y aun asi quiero mostrate un poco de apoyo por mi parte.
que sepas que los problemas y como los sufre cada uno los hacen imposible de comparar y de ponerse completamente en el lugar de quien lo sufre. Por eso nadie tiene derecho a pensar que no tienes derecho a quejarte o sentirte mal.

animo

Sara dijo...

Curiosamente también por estas fechas de finales de Abril empezaron mis padres su calvario personal previo al diagnóstico del cancer, solo que hace ya tres años. Y digo mis padres porque al principio y mientras no era oficial, pues no me lo dijeron, pero bueno, yo ya sabía lo que había.

Afortunadamente podemos dar las gracias porque la cosa se quedara solamente en tres meses de agonía para mi padre, dos operaciones de catorce horas cada una, mes y medio de hospitalización a 60 kilómetros de casa y un laaargo periodo de recuperación que aún no ha terminado, pero que ya hace cosa de un año, es llevadero.

Sí, hemos tenido mucha suerte, aunque jamás pensaré que todo ha terminado, que somos felices y comemos perdices, porque sé que la tormenta ya pasó pero puede volver en el futuro. De momento y hace ya tiempo, sin embargo, pasó. Pero a ti, chiquilla, te ha tocado lidiar en una batalla constante, al menos de momento, y yo sólo puedo decirte que paciencia y valor mientras siga lloviendo, y sobre todo que estéis siempre cerca unos de otros, eso es lo único que otorga fuerza a las personas. Ni instinto de supervivencia, ni orgullo ni guirnaldas de chufas.

Espero que pronto veais cómo vuestros cielos se aclaran un poco y algún día tu también puedas decir que ha pasado la tormenta.

Un abrazote

Pícara dijo...

Muchas gracias gente, de verdad =)

A mí también me sabe mal simplemente decirle al alguien que lo siento, porque suena vacío. Tampoco esperaba que nadie viniera corriendo a decirme "¡Pero mira que soys tontos en tu casa! ¡Si yo inventé la cura ayer mientras desayunaba!"
Porque... ¿No va a hacerlo nadie, verdad?

De todas formas, sí que consuela de alguna forma, saber que os tengo a todos ^^

Deed dijo...

Y nos tienes cuando cuando quieras, cuando tu digas, o cuando simplemente te apetezca hablar, simplement llamanos.
Suelo estar por la uni, cerca de ti, ya sabes, manias que tengo.

PD: Y si al final es verdad que el año que viene me voy, me la suda, tu me llamas y que le follen al trabajo >_<

Pícara dijo...

¡No te vayas y no tendremos que gastar teléfono! >.<

Gracias =)

El Jose dijo...

Yo tampoco pertenezco a tus próximos, Pic, pero en lugar de decir lo siento prefiero desearos la mejor de las suertes. En serio. En mi familia también hemos pasado por eso y me temo que tarde o temprano vamos a tener que pasar otra vez, y mientras nadie invente la cura mágicamente mientras se desayuna, pues tocará darle guerra, a falta de otra cosa mejor. Nunca olvidaré lo que me dijo mi mujer cuando nos llegaron las primeras noticias: "no pienso llorar hasta que alguien no esté muerto. Tengo cosas mejores que hacer..." y se puso a buscar información por Internet. Aún lo tengo a fuego en la cabeza...

¡Ánimo!, y recuerda que serás más útil estando descansada y durmiendo lo mejor que puedas.

////CanisGaoithe\\\\ dijo...

Llego tarde, como de costumbre, y poco hay que pueda decir.

En mi caso, no fue una enfermedad, sino un accidente, pero me hago a la idea de cómo pueden llegar a cambiar las cosas cuando sucede algo así.

Al menos, tu madre sigue peleando y el otro día la vi muy bien. Supongo que es con eso con lo que hay que quedarse para poder seguir tirando. Las cosas nunca vuelven a ser como antes, pero es algo que hay que aceptar y concentrarse en sacar todo lo bueno que pueda venir.

Pícara dijo...

Perdón Jose por no contestarte, ojalá tuviese tanta fuerza como tu señora =)

No te preocupes Caramon :****

Gracias =)