19 de julio de 2008




[Sonando: Saurom - Más allá de la Tierra Prometida]
[Libro: Willian Camus - Uti-tanka, pequeño bisonte]
[Serie: Avatar 3x17 ]
[Juego: Phoenix Writgh - Ace Attorney]





¡Hola gente!
Regresé hace unos días del ardiente Sur y mañana temprano parto hacia el... supongo que también caluroso Norte pero aún tengo esperanzas.
Me gustaría hacerle justicia a este viaje con una buena crónica, pero creo que os vais a conformar con la versión reducida, porque entre mi padre y yo hicimos unas 900 fotos y solo mirarlas me da pereza, aunque hubo muchas cosas que me habría encantado porder fotografiar, pero dile tu a una ardilla que se espere a que saques la cámara.
Este año mi padre organizó una ruta por zonas de Andalucía que o bien aún no conocíamos o que fuimos hace casi 20 años.
Me llevé una libreta con intención de hacer un diario para luego tener material para este post, pero soy muy poco fiable, sigue en blanco.
La primera parada fue en Sevilla. Arriba podéis verme metida en la fuente de la Plaza de España, donde hay un banco por cada provincia del país y donde se rodaron algunas escenas del Espisodio II de Star Wars. Fue divertido ver a mi padre seguirnos con la cámara de vídeo diciéndonos por donde caminar. Intentaré enseñaros el vídeo cuando termine la post-producción.
Algo muy sorprendente es que a pesar de mirar un termómetro y ver los 41º, es un calor mucho más soportable que el de aquí. Nadie puede ganar en calor asqueroso a mi tierra.
A algunos les conté antes de irme que mi padre me pidió por favor que dejase la camiseta antitaurina en casa, y al final dejé todas las de color oscuro para no morir asfixiada bajo el sol (¡No!¡No me fui en sujetador!¡Tengo más!) porque ya sabeis, íbamos a una tierra donde casi cada lugar es un templo al asesinato. Es casi lo único que me provocó malestar en este viaje.



Visitamos parques, el Alcázar, la Giralda, museos...
Esta canción sonaba mi cabeza cada vez que veíamos el Guadalquivir, en especial cuando recorrimos un trecho en un barco enorme, acompañados únicamente por una familia de alemanes con dos hijos que parecían estar sufriendo el mayor de los castigos. No sé, a mí me encanta viajar con mis padres.
Es un canto al río, mi canción favorita del último disco de los Saurom, Once Romances, la única que me ha llegado por ahora, la única que me sé. Es de las que me dieron ganas de gritar desde uno de los muchos puentes que lo cruzan o berreársela a la gente que viaja conmigo en el autobús.
Está basada n un poema escrito por un poeta árabe que acabó muriendo ahogado en el río que tanto amaba.
boomp3.com

Saurom - Más allá de la Tierra Prometida

Aguas cristalinas, viste mi curtida piel.
Por mis ocho hijas, reinaré...
Viento de levante, ¿Quieres ser tu mi corcel?
Te prometo el mundo, por ti lo conquistaré...

Lluvia envejecida, bruma iluminada
trepo a los peldaños, para encumbrarlos.
Madre es la montaña, surco las colinas.
Muero marinero, en el destierro.

Salve Reina, no me abandones, eres mi estrella.
Galante caballero, guarda de los prados,
mi sangre abastece, a los poblados.
Recurso omnipresente, amante ignorado,
gente que me hiere, contaminando...

Antes, Señor de los Valles
Ahora, ¿Le importo a alguien?

Salve, Reina, no me abandones, eres mi estrella.
Soy el manantial, que da la vida a este lugar...
¿Quién recuerda ya a un rey sin corona?
La historia da igual...

Lloro por los hombros, lloro mi reinado.
Mi hueste descansa, en el pasado.
Hoy tiendo mi mano, nadie a un viejo quiere,
pero jamás olvides a quien le debes quien eres.

Salve Reina, no me abandones, eres mi estrella.



Fuimos hasta Matalascañas. Recuerdo que un antiguo compañero solía utilizar este nombre para decir "muy lejos" en lugar de un "a tomar por culo". Algunos le conocéis.
También fuimos a Palos de la Frontera, de donde partió Cristóbal Colón y cerca de donde han montado un pequeño museo que incluye reproducciones de las tres naves en un lago artificial con los dos extremos de su viaje en las dos costas.


Entonces llegó lo que más ilusión me hacía del viaje, Doñana.

Nos levantamos muy temprano, habíamos quedado con un guía con la esperanza de poder ver algún animal.
Creo que puedo considerarme afortunada porque pude ver ciervos, flamencos, mochuelos, milanos, conejos, garcillas entre muchas zancudas...

¡Y un lince!
Cuando ya nos íbamos, yo algo chafada por no haber podido verlos, el guía paró de pronto el coche y nos señaló un trozo de camino a la sombra donde uno de los machos de la reserva estaba tumbado tranquilamente y nos miró durante unos segundos, pero pasando bastante de nosotros comotodo felino que se precie.
Me he vuelto a casa con un lince de peluche ultra-achuchable al que tengo que poner un nombre, si es de alguna de las plantas del parque, me dieron un papel con él, puedo enviarlo y proponerlo como nombre para los próximos que nazcan allí. Aún me lo estoy pensando.
La verdad es que me he pasado la mayor parte de este viaje emocionada por ver animales, no puedo evitarlo, solo estoy acostumbrada a compartir esta habitación con Shiro.

Ronda, más museos, pueblo y vistas preciosas, caballos y cabras por las montañas... ¡Grazalema!
Si algún año de estos llego a 4º, me llevarán a ver la sierra mucho mejor porque como vulgares turistas no se nos permitía entrar demasiado en el Parque. Así que me conformé con ver algunos pinsapos cerca del pueblo y los miradores.

La última parada del viaje fue en la Sierra de Cazorla. Es una lástima ver que no está en absoluto protegida, que hay mil construcciones más que cuando yo era pequeña, que no vigilan como antes quien entra o sale o que los pocos cortafuegos están descuidados.
Y a pesar de eso, de las mil curvas de la carretera, concentrándome en olvidar el mareo, no podía evitar respirar profundamente por la ventanilla, maravillarme pensando que de verdad existen lugares así, quitando la música para oir los pájaros...
¡Y por la noche cruzaron la carretera por delante de nosotros una familia de jabalíes y un zorro!
Creía que iba a explotar de felicidad.

Y pensar que la gran masa de agua que atraviesa Sevilla empieza aquí...

Nacimiento del Guadalquivir. Los que habéis estado en mi casa habréis visto un cuadro en el que yo, con unos dos añitos, me río sentada sobre una piedra. No estamos seguros aún pero creemos que la foto en la que mi tío se basó para pintarlo fue sacada en este mismo sitio. Esta foto es uno de los intentos de hacer un nuevo "20 años después" como el de Santiago de Compostela del año pasado.


En especial mi padre que ha crecido en Orihuela y teniendo mi abuelo una tienda cerca del río, se entristeció cuando conseguimos llegar al nacimiento del Río Segura. Si habéis estado en este pueblo alguna vez (sobretodo cuando yo era pequeña, que era irrespirable) lo entendereis. Nunca había visto un nacimiento de río como este, una poza subterránea de la que sale agua helada y preciosa y que para mi toda la vida ha sido un montón de mierda que pasaba bajo el puente.
Varias ardillas nos salieron al paso y se escondieron antes de que puediese sacar la cámara. La culpa es de Dan Shive, si no me hiciese creer que las ardillas son tan simpáticas y confiadas no me habría hecho ilusiones con sacar la cámara antes de, después de mirarnos, se esfumasen.

Y se acabó lo que se daba.
Aún tengo que hacer la maleta, escribir dos acciones en partidas de rol, salir con Raven y ... ¡Ver los últimos capítulos de Avatar!
Es increíble, en parón todos estos meses y los últimos tres días que paso en Alicante, ponen los 6 últimos episodios de la serie. Tengo que verlos.
Volveré dentro de dos semanas, pero Jorge me acompañará así que no prometo nuevo post. Pasadlo bien en lo que queda de verano gente.