4 de mayo de 2008

Luna Roja - Aullido II




[Sonando: Dark Moor - Silver Lake]
[Libro: Pratchett - Pies de Barro]
[Serie: Código lyoko #34]
[Juego: DS - The World Ends With You]

-He corregido y añadido algunas cosas al relato-

Supongo que a estas alturas nadie lo recuerda pero el año pasado, en marzo según mis archivos, postee un relato. La gran pega de no utilizar una plantilla normal de blogger es que mis posts, que yo sepa, no tienen enlaces propios, así que puedo poneros el enlace a todos los posts de ese mes, aquí. Es el cuarto post si aún sé contar (que lo dudo).
Bien, pues hoy vengo a colgar uno nuevo, muy cortito, que está relacionado. No sé si esto va a ir a más, son ideas que flotan por mi cabeza, hacen cola, se empujan y sacan los ojos por salir
Espero que os guste.

-¿Y bien? – preguntó ella con impaciencia, mirándole fijamente y golpeando el suelo con un pie nervioso.
Él la miró, divertido, sin modificar su postura relajada, recostado en su silla, marcando el ritmo de la música con una mano sobre su pierna y la otra sujetando el asa de su jarra de cerveza ya casi vacía. Su mirada pasó de los ojos oscuros de ella a su bebida, que apenas había tocado.
-¿No bebes? Creí que estarías sedienta después del largo viaje. – contestó sonriendo abiertamente.
Ella bufó, enfadada, empujando su vaso hacia su acompañante de forma violenta. Pero de alguna forma, el chico consiguió atraparlo sin que se derramara una gota y lo dejó casi con cariño al lado de su propia jarra, como haciendo cola para pasar hacia su hígado. Sonreía complacido, como un niño pequeño con un juguete.
-¡¿Vas a contármelo o no?! – exclamó ella de pronto dando un golpe en la mesa con una fuerza inesperada de un cuerpo y una mano tan pequeños. Las múltiples trenzas que recogían su pelo castaño y llegaban un poco más abajo de su barbilla se agitaron alrededor de su cabeza, haciendo repiquetear las cuentas de colores que decoraban sus extremos.
- ¿Contártelo? – parecía desconcertado, se rascó la descuidada barba multicolor con la mano musical, recorriendo el local con la mirada.
Estaban en un pequeño bar lleno de humo y gente maloliente. Era imposible que eso le resultara agradable, pensaba ella, pero si era así el chico lo disimulaba muy bien, mientras ella empezaba a hervir de rabia y arcadas.
Los altavoces escupieron un rasgueo de guitarra tan distorsionado que él frunció el ceño durante un par de segundos.
- ¡Sí! ¡Por el amor de Gaia, Julien! ¡Déjate de gilipolleces! – parecía a un paso de estrangularlo. Él sonrió divertido
A Julien todo parecía divertirle. Eso era lo más desconcertante, lo que más rabia le daba a Iris, que lo conocía bien y sabía por lo que había pasado y de lo que era capaz. Después de todo eso, él estaba allí tirado en una silla, sonriendo como si no pasase nada malo en el mundo, burlándose de ella.
Lo recorrió con la mirada, llevaban algo menos de un año sin verse, y él no había cambiado nada. Seguía teniendo el mismo pelo, que llegaba hasta sus codos, apelmazado en sucias rastas y tan estropeado que mostraba toda una gama de castaños descoloridos y rubios sucios, extendiéndose a su barba, afeitada sin ningún cuidado hacía por lo menos una semana.
Tenía los ojos claros, ella sabía que eran verdes o azules, según les diese la luz, pero con la asquerosa luz de las bombillas del local, parecían de un vulgar gris sin ningún brillo.
Varias cicatrices le marcaban el rostro, desentonando aún más con su sonrisa y gesto tranquilo. Iris sabía que el resto de su alto, delgado y desgarbado cuerpo, cubierto por una camiseta de algún grupo musical humano de los que tanto le gustaban y unos vaqueros raídos, mostraba un aspecto similar.
¿Cómo podía actuar así después de tantas batallas?
Eso la exasperaba. Y no ayudaba el que ahora estuviese riéndose de ella después de traerla a semejante infierno.
- ¿De verdad quieres saberlo? – terminó su jarra de un trago. Tenía que ser ese asqueroso mejunje humano, lo estaba trastornando, más.
Julien se echó a reír cuando ella parecía ir a asesinarle con la mirada.
- ¡Ahora te toca a ti!
- ¿De qué hablas?
- ¡Ah! ¡Eso está mejor!
- ¡Julien!
- Oh, disculpa ¿Qué decías? ¿Mejor así?
- Julien… - ella apretó los puños irritada. No lo recordaba tan insoportable.
- Jo… creía que jugábamos a las preguntas.

Iris se pasó la mano por el rostro moreno y sudoroso, intentando contener la rabia y las ganas de desgarrarle la garganta, aunque de todas formas, sabía perfectamente que no podría con él.
-Julien por favor… - suplicó, cansada – me has traído a este antro infesto para contarme qué está pasando, esta mañana estaba en el otro extremo del mundo, estoy cansada, habla y vámonos a un sitio donde pueda respirar.
-Oh, sólo te he traído porque me encanta la cerveza de este bar – terminó el vaso de ella de otro trago, se levantó, se puso la cazadora y echó a andar hacia la salida, sin molestarse en pagar. La camarera, que estaba muy cerca de ellos, no reaccionó, parecía muy interesada en los vasos que estaba recogiendo de la barra.
Iris se levantó y recogió su bolsa de viaje y su alto bastón de madera tallado con runas y de cuyo extremo colgaban plumas de diferentes colores. Tuvo que andar a grandes zancadas para alcanzar al chico.
Una vez en la calle, ella respiró hondo, esperando aire puro, pero aunque en contraste con el del interior del bar, el aire que respiraba estaba recién estrenado, seguía apestando a ciudad. Se moría de ganas de volver al bosque.
-Verás – comenzó él mientras caminaban por las calles vacías – han despertado en esta zona.
-¿Qué? – preguntó ella, aunque temía saber perfectamente la respuesta.
-¿Seguimos jugando a las preguntas? Lo sabes perfectamente.
Ella suspiró. Hacía rato que deseaba haberse quedado en su hogar.
-¿Han atacado ya a alguien?
-Sí, pero parece que consiguieron salvarla a tiempo. Menos mal, no es más que una cría.
-Así que, ¿volvemos a empezar?
Julien asintió. Por primera vez desde que se habían reencontrado, parecía triste y sobretodo muy cansado.
-Pero por esta noche, te mereces un descanso, y yo la historia de tus viajes. – volvió a sonreír, mientras paraba delante de un portal viejo y destartalado, comido por la suciedad y el óxido.
-¿Estás viviendo en una casa humana? – preguntó ella con asco, escandalizada - ¿Y una como esta? Podrías haber escogido una mejor.
-No es fácil colarse en los buenos barrios – contestó simplemente empujando la puerta, ignorando la cerradura.
-Alguna vez me gustaría verte usando tus dones para algo decente – bromeó ella, cambiando por primera vez su expresión a una sonrisa, una de medio lado que desentonaba mucho con sus rasgos duros y serios.
Julien se limitó a encogerse de hombros y guiarla escaleras arriba, pasando de largo del ascensor, que no ofrecía demasiada confianza.
Subieron muchos más pisos de los que ella juraría que tenía el edificio visto desde fuera.
-Así no vas a conseguir que me retracte – jadeó Iris.
-Lo siento preciosa, no son pocos los que darían las garras por pillarme dormidito, tengo que cuidarme las espaldas.
Tras una interminable y agotadora subida, las escaleras se acabaron en un pequeño rellano en el que había varias puertas, todas de madera vieja que apestaba a carcoma.
Julien se plantó frente a las puertas, totalmente inmóvil durante unos segundos, después siguió caminando como si nada hacia la más alejada de las escaleras, que empujó con un pie.
Una luz verdosa invadió el oscuro rellano.
Iris suspiró complacida.
-Está bien, lo retiro, esto es algo útil- admitió atravesando la puerta tras él y entonces sí, puedo respirar hondo y el olor a vida la invadió.
-Bienvenida a mi santuario – Julien extendió los brazos mostrando un bosque que parecía no tener fin – permite que me ponga cómodo, deberías hacer lo mismo – lanzó su ropa a un lado y empezó a desperezarse mientras su cuerpo se cubría de un pelaje largo y de los mismos colores que su pelo.
Ella seguía mirando alucinada a un lado y a otro cuando el lobo trotó hacia ella y se sentó, mirándola divertido.
-¿Merecen la pena los escalones? ¿Eh? – preguntó en el idioma de los licántropos, que ella entendía casi sin problemas después de tantos años de amistad con Julien - ¡Venga! ¡Vamos! – dio un pequeño salto y se perdió entre los árboles, balanceando la cola.
Iris dejó caer su bolsa de viaje, y se desnudó, por fin podía abandonar la forma humana.


¿Qué tal?
Julien es un personaje que tengo en la cabeza desde hace mucho, lo mencioné cuando hablé de la otra historia que me gustaría llegar a escribir, entre otros personajes. No cambia mucho entre ese mundo y este, que es una mezcla de las cosas que me gustan de Mundo De Tinieblas, mis propias ideas y como bien ha dicho Jorge, el mundo de Harry Potter, o al menos algunas de las formas de hacer las cosas que tiene Julien.
Iris (que ha sido bautizada por Jorge), es un personaje que sólo utilicé en una partida muy corta hace mucho, el primero que recibió el nombre de Nuhta(que es el de mi personaje en el mundo de Naruto)que he decidido cambiar para la ocasión. No quiero decir mucho de ella, por si consigo continuar escribiendo.

Para terminar, traigo otra canción.
¿Qué hacer cuando quieres que alguien se enganche a Sonata Arctica? ¡Le pasas Fullmoon! Es un método casi infalible.
Es una de esas canciones que me dan ganas de saltar y berrear, de simplemente vivirla. Y encima, habla de un hombrelobo ¿qué más podría pedir?
La maravillosa voz del cantante. La adoro.
He decidido usar el mismo sistema que Gluvia para poner las canciones, me gusta más que los enlaces a Youtube.
boomp3.com

Sonata Arctica - Fullmoon
Sitting on a corner all alone
staring form the bottom of his soul,
Watching the night come in form the window, window

It'll all colapse tonight, the fullmoon is here again.
In sickness and in health, understanding so demanding.
It has no name, there's one for every season,
makes him insane, to know.

Running away from it all
"I'll be safe in the cornfields", he thinks.
Hinted by his own,
again he feels the moon rising on the sky.

Find a barn which to sleep in, but can he hide anymore.
Someones at the door, understanding too demanding.
Can this be wrong, it's love that is not ending.
Makes him insane, to know.

She should not lock the open door,
(run away, run away, run away)
Fullmoon is on the sky and he's not a man anymore
She sees tha changes in him but can't
(run away run away run away)
See what became out of her man... fullmoon.

Swimming across the bay,
the nite is grey, so calm today.
She doesn't wanna wait.
"We've gotta make the love complete tonight..."

In the mist of the morning he cannot fight anymore
Thousand moons or more, he's been howling
Knock on the door, and scream that is soon ending,
mess on the floor, again.


We should not lock the open door,
(run away, run away, run away)
Fullmoon is on the sky and he's not a man anymore
She sees tha changes in him but can't
(run away run away run away)
See what became out of her man...


Ahora mismo recuerdo a Dev, Kei y a mi berreandola, con todo el mundo en el bar mirándonos, inmensamente felices. Lástima no haberlo podido repetir en esta última noche de chicas, pero habrá muchas para repetirlo.

Ah, he decidido poner todas las canciones juntitas. He añadido un enlace nuevo al lateral, si le dais aparecerán en un monísimo pop-up. Y también aquí.

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