15 de mayo de 2007




[Sonando: Ankhara]
[Libro: El País de Los Kenders]
[Comic: X Men Col. II #37 // Eternos #2]
[Serie: Código Lyoko / Código KND]


Hace unos días le comentaba a algo a Yoshin en su último post, ya que hablaba de una de las cosas que más rabia me dan entre todas las tonterías que podemos hacer las personas al relacionarnos entre nosotros: entender las parejas de una forma tan retorcida, forzada y plastificada.
Quizá soy yo la retorcida. O quizá soy demasiado inocente y por eso tenga esta visión del amor, que voy a intentar explicaros.

Parece que todo el mundo tiene una idea muy diferente a la mía de lo que es compartir tu vida con otra persona, estar enamorado. Llevo mucho tiempo dándole vueltas, y veréis como al final me dejo algo importante.

Recuerdo, hace ya unos años, una discusión por IRC, en la que me insistían en algo que no era la primera vez que alguien intentaba meterme en la cabeza y no dejaba de parecerme absurdo. Me decían, que, mi pareja debía ser una persona no-friki, es decir, de gustos opuestos a los míos, porque así sería una relación más rica y variada y nos complementaríamos el uno al otro. Incluso debía ser de principios opuestos.
¿De verdad soy la única que ve esto una total y absoluta gilipollez?
¿Nadie más piensa que no hay nadie mejor con quien compartir lo que más te gusta hacer que con la persona que más quieres?
Y esto no tiene nada que ver con estar absolutamente de acuerdo en todo.
Me gustan los cómics, el manga, el anime y los libros de fantasía y ciencia-ficción, a mi novio también, pero es un campo tan amplio que nos gusta prestarnos material para enseñar al otro algo que nos gusta. Por ejemplo, yo le estoy prestando Sandman y él a mí Kenshin.
Si Jorge tuviese gustos opuestos a los míos no podría pasarme horas hablando con él de teorías sobre lo que va a pasar en Bleach o si Destrucción es o no un personaje molón.
Me gusta hablar con él y contarle lo emocionada que estoy por el Kingdom Hearts II, o porque en los últimos cómics de X-Men le han vuelto a poner a Pícara el traje que tanto me gusta y que llevaré, si todo va bien, esta vez sí, en el próximo Salón del Cómic.
Un novio “normal”, de esos “complementarios” me cambiaría de tema por no saber exactamente porqué me ilusiona tanto algo tan poco irreal como un videojuego o un tebeo de súperhéroes, quizá se sonreiría pensando que qué cría soy, quien sabe.
Pero Jorge quiere estar ahí cuando yo estrene el disfraz de Pícara. ¿Veis la diferencia?
Es una diferencia enorme y maravillosa.
No me refiero solo a este tipo de gustos, esto es aplicable a cualquier afición de cualquier persona.

Se dicen muchas tonterías sobre el amor.
Dicen que por tu pareja puedes fingir cualquier cosa, que te gusta su comida o película favorita, para no herirla. Será que a mí mis papás me educaron firmemente en lo feo que es mentir; el castigo por haberme cargado el termómetro por estar tonteando con él palidecía ante el del intento de ocultarlo.
Una mentirijilla dicha para no ofender puede acabar convirtiéndose en una enorme roca que aplasta cualquier buen sentimiento.
El querer a alguien también significa que es la persona con la que más cómodo te encuentras, en la que más confías, a la que se lo cuentas todo, desde lo más estúpido y nimio que pasa por tu cabeza distraída hasta tu preocupación más trascendental, porque sientes esa necesidad, porque será él será el que te va a acompañar siempre, el que mejor te va a comprender. Yo me siento así. Me hace feliz hasta lo inimaginable.
No me cabe en la cabeza el que muchos sean capaces de confiarle algo a sus amigos pero no a su pareja.
¿Cómo vas a mentirle a la persona que más quieres en cualquier cosa, por pequeña que sea?
¿Qué clase de relación es esa?


Dicen que por tu novio te sacrificas y dejas de salir con tus amigos o le acompañas en sus aficiones tan distintas a las tuyas. Yo creo que está muy feo pedirle algo así a quien quieres.
No hay que hacer estúpidos sacrificios el uno por el otro que luego siempre se acaban echando en cara, como el tópico de arrastrar a la novia al Salón del Manga / Cómic… ¡Celebramos nuestro aniversario por esas fechas! ¡Hacemos cosplay juntos!
También dicen o al menos he visto que muchas chicas tienen como misión, corregir y limar los defectos típicos masculinos de sus parejas.
A mí me gusta Jorge como es, si no, no me habría enamorado de él, más claro agua.
No siento la necesidad de decirle por ejemplo, que se corte el pelo porque estaría más o menos guapo. Su pelo es asunto suyo, como máximo le diré de qué forma me gusta más (siguiendo mi norma de la sinceridad) pero creedme, jamás esperaré que actúe según mis palabras ni me ofenderé ni le criticaré entre mis amiguitas si hace lo contrario.
Tampoco se me ha ocurrido nunca aconsejarle sobre su ropa, lo único que he hecho al respecto es regalarle camisetas frikis.

Existen multitud de creencias estúpidas sobre no liarse con un amigo. Pues yo he de decir que Jorge fue mi amigo durante 5 años, antes de ser mi novio.
Un noviazgo no es sólo decir “somos novios”, darse besos e ir pegados a todas partes como seres simbiontes. Siempre he creído que todo empieza por la amistad, si tu novio no es tu amigo ¿quién va a serlo?
No comprendo por qué aún hay gente que desprecia las amistades hechas por internet, y más a lo grande a las parejas. Para mí, son exactamente iguales que las hechas en la “vida real”, al menos yo, las trato por igual.
Otra cosa que me sacaba de quicio hace años y ahora aunque lo oigo menos, también es eso de “salir a ligar”. Quiero decir, si sólo buscas sexo, bueno, pues vale, aunque yo lo veo como parte de una relación de verdad.
Lo que realmente me molesta es que alguien afirme en voz alta “Necesito un novio/a”. Estas cosas no se buscan, surgen ellas solitas. No puedes tener necesidad de “novio” como algo etéreo, se trata de querer estar con una persona concreta que ya conoces.
No haces un cásting en busca del ideal, de pronto te das cuenta de que esa persona lo es, ya está. El ponerte superguapo, el probar con cada falda, no sirve para nada.

Igual ahora estáis pensando que qué tonta e inocente soy por hablar de mi actual relación como si fuese la definitiva sabiendo que no suele ser así.
Podría contestaros que lo que os pasa es que se os come la envidia, porque sé que mi amor es para siempre, chincha chincha.
Pero, prefiero decir que, si yo misma no creyese en lo feliz que voy a ser el resto de mi vida con Jorge, intentase dármelas de realista y madura afirmando cosas como “estará bien mientras dure”, sería como ir sentenciando mi felicidad, me estaría mintiendo a mí misma, manteniendo una relación tan difícil, con un país entero de por medio, si no pensase que nuestro amor es de ese eterno del que hablan en los cuentos.
Y mis padres me educaron en lo feo que es mentir, de hecho ahora me resulta casi imposible hacerlo.


Quería poner como imagen de este post, una foto del Salón del Manga, en la que Jorge y yo, nos besábamos, vestidos de Hitsugaya y Hinamori porque representa bastante bien lo que cuento y además por algo nos llaman los chibigamis.
Pero esa foto está en el ordenador y llevo varios días usando el portátil porque mi ordenador ha muerto.
Así que, supongo que cuando lo recupere, editaré y la pondré.


Savage Garden - Truly Madly Deeply
I'll be your dream
I'll be your wish
I'll be your fantasy.
I'll be your hope,
I'll be your love,
be everything that you need.

I'll love you more
with every breath
truly madly deeply do.
I will be stronger,
I will be faithfull,
cause I'm countin' on
a new beginin,
a reason for leavin',
a deeper meanin'...

I wanna stand with you on a mountain,
I wanna bathe with you in the sea,
I wanna lay like this forever,
until the sky falls down on me.

And when the stars are shining
brightly in the velvet sky,
I'll make wish send in to heaven
then make you want to cry.

The tears of joy for all the
Pleasure in the certainty
That we're surrounded
By the comfort and protection of

The highest powers
In lonely hours
The tears devour you


Te echo de menos.
Te quiero.
Gracias.

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