16 de abril de 2007




[Sonando: Lándevir - Un Mismo Sueño ]
[Libro: Preludios Dragonlance -Tonya Carter & Paul Thompson - El Guardián de Lunitari]
[Comic: Coleccionable X-Men II, #35]
[Anime: D.N.Angel #1]
[Manga: Kenshin #5]



Hola niños, hoy vamos a jugar a las adivinanzas. Si yo no hubiese dicho en el post anterior donde me iba, ¿Sabriais decirme de dónde puede ser este bello paisaje?
¿Qué pasa?
He llegado a la conclusión de que existe un desierto incipiente alrededor de mi hábitat natural, Alicante, y a su alrededor, concéntricamente, va renaciendo el color verde, porque sólo lo veo cuando salgo de aquí. ¿No pensábamos todos que Andalucía era un sitio aún más caluroso y seco que mi tierra?
¿No es la imagen desértica la que tiene todo el mundo del sur de España?
Porque señores, esta foto está hecha desde más o menos la mitad de las montañas cercanas a Antequera, en Málaga, cuyo nombre no conozco a no ser que también cuenten como El Torcal.
Ya me quejé el año pasado por ir allí con la Universidad, y yo no lo recordaba tan verde.
Hubo dos intentos de subir al Torcal, la foto es del primero, ¿veis la nube?, llegó un momento en el que las nubes nos rodeaban por completo y decidimos no arriesgar nuestras vidas por subir y no ver absolutamente nada, mientras nos preguntábamos la profundidad del posible precipicio a nuestra derecha. Al día siguiente, cuando por suerte, estaba despejado, confirmamos, bastante complacidos que apenas había caída.


Esta vez he disfrutado mucho más el espectáculo que es caminar por el Torcal, con mis botas, saltando de roca en roca, porque todo estaba cubierto de barro, con las manos en los bolsillos excepto para hacer fotos y con mis orejas bien tapadas por mi gorro de lana de colores. Lo he disfrutado a pesar de que un montón de niñatos pijos de ciudad que daban gritos, estropeando la preciosa tranquilidad, hacían inteligentísimos comentarios y se quejaban por tener que ver piedras.
Sí, he dicho "de ciudad" como si yo no lo fuese. Esto es porque, yo me sentí totalmente "de campo" al verles y oirles, con su ropa cara y de moda, cubierta de barro por no saber moverse por la montaña, con esas caras de asco y creyéndose los marqueses del mundo. Y tomándonos por guiris, vete tú a sabr porqué.
Hacía frío, me encanta el frío. Hasta que lo estropearon, se respiraba un aire maravilloso, puro y tranquilo. Se respiraba paz.
Esta vez no iba con prisas siguiendo a algún estúpido profesor y sus explicaciones que nadie entendía, así que iba maravillándome con las flores y los líquenes.
Y también, aguantamos los tres la respiración al encontrarnos con esto:

Y poco después con esto:

Siempre me han despertado mucha simpatía las cabras, eran el animal que más ganas tenía de ver cuando iba a una granja escuela. Y sin proponernoslo en absoluto, dispuestos a caminar durante un rato entre las espectaculares formaciones de roca, el barro y las plantas, de pronto mi padre señaló a lo alto. Poco después nos encontramos con las crías, que huyeron de nosotros sin demasiado ánimo. Supongo que están acostumbradas a la gente; pero a todos nos molestan los niñatos gritones.


Sí, soy yo, delante de una manada de lobos ibéricos. Me los quería traer a casa.
La verdad es fui con cierto recelo al LoboPark de Antequera. Lo descubrí hace tiempo buscando cosas de lobos (creo que camisetas) y me entusiasmé; pero supongo que todos tenemos miedo de encontrarnos un crimen contra las criaturas de Gaia. Y en este caso estábamos hablando de lobos.
Pero todo eso se iba largando de mi cabeza conforme el coche se alejaba del pueblo de Antequera y miraba el paisaje, nada horrible contra Gaia podía ocurrer ahí. (realmente me equivocaba y lo supe cuando vi los conocidos cartelitos de "coto privado de caza" que hay en todas partes, pero bueno).
Era la primera vez que tenía lobos delante, y los tenía tan cerca... sí ya sé que es una lástima para las fotos lo de las rejas pero creedme que para los lobos no lo era, los recintos eran gigantescos e imposibles de rodear, para evitar que se sientan eso, rodeados.

¿Cómo puede alguien querer deshacerse de estos animales? No me cabe en la cabeza, son una de las cosas más hermosas que existen.
Allí en el parque tienen además una pequeña granja escuela donde pude de nuevo acariciar cabras (recibiendo un mordisco de una en la pierna, pero si ya me ha mordido un poney, puedo soportarlo todo) y cerdos.
También tenían una familia de zorros, uno de los cuales se acercó para mirarnos pero perdió rápidamente el interés. Nos contaron que la hembra la habían rescatado de una familia de energúmenos que pretendían tenerla de mascota y la pobre ahora se vuelve loca cuando ve seres humanos pero debe ser feliz allí cuando ha dado a luz a 3 crías.
A todo esto, un miembro de mi familia que murió recientemente, tuvo una zorra en su casa hace muchos años, en una de estas casas viejas con un patio interior enorme. Yo no llegué a conocerla y el animal era muy hábil para descubrir las cámaras y esconderse de mi abuela, por lo que sólo existen dos fotos en las que aparece con uno de sus seres más adorados, mi madre, a la que siempre exigía atención. Siempre envidiaré a mi madre por esto, sobretodo cuando cuenta lo bonita que era, lo suave que era su cola y el maravilloso animal que era.
Y si mi madre dice que era feliz, yo la creo, pero parece ser que era porque había nacido en una casa, la verdad nunca ha estado muy claro como llegó Mapi a la casa.
¿De qué estaba hablando yo?
Disculpad, es una anécdota que siempre me gusta oir a mi madre y quería contarla.

También pude ver dingos, a los que no me acerqué demasiado; cuando un grupo de gente lo hizo, empezaron a ladrar y aullar y se les unieron todos los perros (tenían allí varios, monos y que pedían a gritos ser adoptados, que es lo que pretenden en el parque) y sobretodo los lobos. Grabé un vídeo de ese momento enfocando al cielo y las montañas. Los aullidos de los lobos son algo mágico.
Miento, los lobos en sí son mágicos.
Allí pude ver manadas de lobos blancos, timber, europeos e ibéricos; mientras los miraba hipnotizada, una de las trabajadoras de allí nos explicaba cosas sobre ellos que la verdad, yo no sabía.

Creo que ya dije que desde pequeñita me han fascinado los animales, muy especialmente las ballenas, que son las culpables de la elección de mi carrera. Pero estando allí, me plantee seriamente una duda: ¿Biología Marina o Zoología?
Ahora mismo soy incapaz. Si nos ponemos prácticos, tengo entendido por Deed que son muy pocos los sitios donde hay zoología. Y claro, si me pongo a buscar sitios y ya sabeis en lo que estoy pensando, cualquiera diría que la elijo sólo por la excusa de vivir más cerca de mi novio. Pero con mi espectacular trayectoria universitaria no me atrevería a pedirles aún más dinero a mis padres para seguir fracasando.
Pero la duda está ahí y al final, decidiré estudiar lo que más ilusión me haga, de verdad.
Es decir, ahora mismo no quiero saber en qué ciudades se cursan ambas, no quiero saberlo.

Como no iba a poner todas las fotos que me gustaría en el post, he subido casi todas las demás a Photobucket para que les eches un ojo, que estoy bastante orgullosa de ellas.¡Hacedlo!



Y aquí están algunos de los resultados materiales de este viaje. Pude quedar con Pyros, Yoshin y Vandalf e ir de ruta friki con ellos y además ir a visitar a a Ari al trabajo, que hacía siglos que no la veía. Pyros me regaló el Mario Power Tennis para la GameCube, que quizá os parezca una chorrada de juego y pensei que Mario debería dejar el deporte, pero creedme que es un juego divertidísimo y que, como reflejaba mi wishlist, quería desde hacía mucho.
Los llaveritos de Hitsugaya y Matsumoto fueron un regalito de Yoshin, poco después de verlos en una de las tienda, porque él es así de mono.
¡Mil gracias a los dos!
Y el colgante/llavero/amuleto/loquesea de Hinamori.... ¡Es de Hinamori! ¿Necesitais más explicaciones? Si vas a decir algo en contra de ella puedes largarte.
Aún le estoy buscando un sitio apropiado.


Igual os suena a tontería pero he de declarar una cosa: dejo oficialmente la CocaCola, al menos hasta nueva orden.
¿Por qué?
Llamadme tonta pero hace tiempo que estoy rompiendo mis pantalones, que antes me venían grandes. Me gustan mis pantalones, no quiero otros, no quiero tener que ir a comprarme otros. En otras palabras, he engordado, mucho. No soy una persona delgada ni mucho menos, pero esto ya supera los límites de la incomodidad y los posibles complejos (que no han sido pocos)
Con la vida que llevo, no me veo capaz de seguir de forma fiel una dieta, y si empleo algo de mi tiempo en hacer deporte (a no ser que sea tenis con mi Ravencita en cuanto podamos las dos) me agobiaré mil veces más pensando en los exámenes. Así que he decidido eliminar de mi dieta normal las cosas que engordan demasiado: las bolsas de patatas, los frutos secos y la Cocacola. Espero poder cumplirlo.

Quedan 3 días para, cogiendo un tren a las 7 de la mañana personarme en Barcelona, ver a Elfangor entre otros, a mi novio y asistir al Salón del Cómic, después de ya unos... ¿3? años.

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