27 de noviembre de 2006


[Sonando: murmullos típicos de biblioteca ]
[Libro: Dragonlance - El Ocaso de los Dragones ]
[Cómic: X-Men Col. II #19 ]
[Anime: Prince of Tennis #156]



¿Nunca has querido saber qué ocurre tras el "Y fueron felices y comieron perdices"?
¿Te has preguntado po rqué todos los príncipes son azules?
¿Por qué todos temen a los lobos? ¿Qué les ocurre a los personajes secundarios después del "colorín colorado"?

Soy la primera en decir que las obras pertenecen a sus autores originales, asuntos legales a parte, y para todos debería estar prohibido, por una especie de Ley de a Conciencia, intentar cambiar lo ya escrito, por espeto y por no airear su propia falta de ideas.
Esto lo palico sobretodo cuando me hierve la sangre al ver las adaptaciones cinematogr´ñaficas de libros y cómics en las que acaban por detrozar la idea original, insistiendo en que lo suyo es una "versión" o "adaptación basada" en la obra; pero a la vez dejando tal cantidad de agujeros argumentales que sólo pueden llenarse con las págnas del susodicho libro o cómic.
Si no me creeis, pedidle a alguien que no haya leído el libro, que os cuente de qué va Harry Potter y el Prisionero de Azkaban, con esos detalles dejados caer sin explicar venga, hacedlo.
Y sobretodo lo utilizo cuando intento convencer al mundo de que la línea Ultimate de Marvel(en especial refiriéndome a X-Men, que es lo mío), es una patada a los autores y creadores de esos personajes e historias. Además de ser una "adaptación" llena de neiones que gritan a pleno pulmón "¡Oh qué moderno y andergraun! ¡Oh, cómo refleja nuestra sociedad actual!" y otras lindezas más groseras que se me pueden ocurrir y con una pestilencia prefabricada, encasillada y de plástico de esas que tanto me gustan.
Si querñian contar historias modernas, con números encontrables para los nuevos lectores, dibujo genial, brillante y superestético, que hubieran inventado sus propios personajes nuevos geniales, brillantes y superestéticos. Pero como los personajes triunfaban en las pelñiculas, a la gente le mola el pasado oscuro de lobezno etc etc, era mucho más rentable reinventarles la vida, pateando las que le dieron sus creadores y dando a los nuevos lectores lo que quieren.
Al menos aquí en España están re-editando los numeros viejos, las sagas más importantes y emblemáticas, de papel sin satinar y personajes entrañables en sus mejores años (aunque acabande llegar a la primera etapa Liefield y siento deseos de matar por como pintarrajea a mi querida Rahne). Me gustaría que más gente disfrutara de estas historias sin poner como excusa lo primitivo del dibujo y mierdas semejantes. Yo personalmente suelo preferir este tipo de dibujo viejo y amigable.

Cuando leo una historia en un cómic, busco expresividad, que el dibujo transmita algo acorde a lo escrito en los cuadros y bocadillos, y no suelo sentirme decepcionada, quizá no soy muy exigente. Oigo mucho cosas como "La historia mola pero el dibujo es una mierda" o " Es un dibujo muy raro", que acaban desembocando en el abandona de esa "historia que mola". Debo tener unos ojos y percepciones muy raros, no suele desagradarme una gran variedad de estilos excepto los de los dibunantes más modernos e "innovadores"como se puede suponer después de mi alteración del párrafo anterior, que muchos han sufrido en ivvo y en directo (temiendo ser golpeados por mis cariocas, aunque cuando me enfado se me da mucho mejor, es curioso)

Y volviendo a lo de dejar las historias en paz... creo que en el caso de los cuentos tradicionales y fábulas no ocurre lo mismo, o puede que Willingham, Buckingham y compañía lo hallan hecho tan bien.
Puede que sea en parte porque muchos fuesen en realidad anónimosk, contados y reinventados una y mil veces,según conveniese una moraleja en un momento concreto y después recopiladas por señores como los hermanos Grimm, Andersen o Perrault. O también porque son otro tipo de historias que entran muy pronto a formar parte de nuestras vidas, con las que intentan enseñarnos algo de forma sencilla para nuestras tiernas mentes, formar nuestra conciencia. Y acabamos por sentirlos parte de nuestras propias vidas. O al menos de la mía.
Los personajes de cuentos clásicos son de todos y después de tantas versiones diferentes, mientras no cambiemos su historia principal, se pueden contar tantas cosas diferentes, pero la mayoría tienen puntos en común, salvó quizá las versiones originales que todos hemos oído/leído alguna vez, sangrientas y desagradables, sin endulzar.

Hace tiempo, Stein, amigo y maestro, me recomendó el cómic Fábulas, asegurando que me iba a encantar. Y como siempre, acertó.
No conocí al guionista, Willingham, pero Buckingham ha pasado por Sandman y Muerte y cuenta entre mis favoritos, sobretodo después de leer Fábulas.


Recordad por un momento todos los cuentos que habeis leído/oído/visto en películas Disney durante vuestra infancia y sus mil adaptaciones. Personajillos como Los Tres cerditos, El Lobo Feroz, El Prí­ncipe Azul, Jack (de mil cuentos cmo Las Habichuelas mágicas), BlancaNieves, Barba Azul, Bella y Bestia, el Sapo, Cenicienta, Ricitos de Oro y los tres osos..., el Rey Loue, Shere Khan o Bagueera...
¿Recordados todos o al menos algunos?

Bien, ahora imaginad que ellos viven en sus distintos mundos de fantasí­a, como nos contaban los cuentos, reinos lejanos de hace mucho tiempo, granjas en paí­ses desconocidos...hace mucho, mucho tiempo.
Perfecto, vamos bien.
Pues vereis, alguien ha invadido esos mundos, alguien llamado "El adversario" con sus temibles tropas ha invadido los mundos de Fábula y ha obligado a estos seres a exiliarse, no a desaparecer ya que los seres mundamos seguimos creyendo en ellos y escribiendo y contando sus historias...
Han tenido que huir de su mundo, dejando a muchos atrás (y haciéndome llorar a lágrima viva, porque uno de ellos fue Robin Hood)
¿Dónde han ido? ¿Dónde se han ocultado del Adversario?
Al peor sitio donde podrían imaginarse, nuestro mundo, el mundo real.
Y más concretamente a la ciudad de Nueva York.

Las Fábulas con formas animales, han quedado condenadas a vivr en una granja aislada, y rodeada de encantamientos para que los mundanos no nos acerquemos y descubramos hablando a Tigres, Cerdos, Osos... o aún peor, tres gigantes durmientes y un temible dragón(el de todos los cuentos)
Y como comprendereis el vivir encerrados mientras las fábulas homí­nidas disfrutan de su libertad en la ciudad, no les hace ninguna gracia, por lo que están desesperados por deshacer esta organizazión y además volver a su mundo.

Mientras tanto, las fábulas antropomórficas, se han mezclado con los humanos y permanecen unidas y organizadas, por un rey, aunque quien manda en realidad es su ayudante, Blancanieves, una mujer algo amargada, estirada y que no quiere ni oir hablar de lo que hizo con los 7 enanos... y se esfuerza por mantener el orden entre las fábulas.
Aunque he de decir que Blanca es prácticamente mi personaje favorito.
El sherif de Villa Fábula es el Lobo Feroz, quien sí­ puede adoptar forma humana y además tiene prohibida la entrada a "La Granja", porque ya sabeis que el malo de todos los cuentos protagonizados por animales, siempre ha sido él, "el lobo feroz".
También está el Prí­ncipe Azul, en efecto, es el mismo de todos los cuentos, por lo que es un mujeriego de cuidado quien, habiendo perdido sus tierras tras el exilio, sólo es prícipe de nombre y vive lujosamente ligandose a mujeres mundanas a las que les saca todo su dinero e intentará por medio de traiciones y engaños, aprovecharse de las Fábulas que peor viven en nuestro mundo para hacerse con la alcaldía de Villa Fábula y recuperar de alguna forma el poder que perdió con el exilio.
Otro personaje que podremos ver entre los protagonistas es la hermana de Blancanieves, Rosa Roja, mujer que vive la vida mundana como le apetece, de fiesta en fiesta, y algo celosa ya que es la eterna olvidada al ser su hermana la famosa y apreciada.
O el Pirata Barba Azul, que se casaba con jovencitas y las asesinaba (bueno en la versión que leí­ de pequeÃña, solo las petrificaba)ahora vive en una de esas casas que por dentro son inmensamente más grandes que por fuera, de hecho su apartamento es un auténtico castillo.
Las brujas de todos los cuentos se reúnen en un saloncito a hacer punto y beber té, y cobran carísimos los hechizos al resto de fábulas.
Recuerdan cada año el último viaje de exilio que hicieron, cuando sólo quedaba una puerta abierta que comunicase ambos mundos que no estuviese controlada por el Adversario o destruida, que estaba apunto de seguir a las demás. Muchos tuvieron que quedarse atrás para defender.

No son simples estereotipos y personajes ñoños de cuento viviendo en Nueva York sembrando flores, son igual que las personas reales, sólo que viven algo más, algunos saben hacer magia, y puede que sus formas reales no son las que vemos, ya que se esfuerzan en pasar desapercibidos y mezclarse con nosotros hasta que algún dí­a puedan volver a su mundo, aunque la mayorí­a están seguros de que jamás volverán.



En el último número publicado en España, después de, con el cambio de editorial, colarnos capítulos repetidos, es "La Marcha de los Soldados de Madera". El Adversario ha entrado en el mundo real, y sus representantes son miles de soldaditos de madera, fabricados por Gepeto, a quien Pinocho, niño eterno (el hada azul dijo niño de verdad, no persona de verdad), echa mucho de menos.
Imaginad sostener una batalla contra soldados de madera en medio de Nueva York y convencer a la gente que es una celebración de vuestra extraña etnia y no quereis que nadie interfiera.

En Fábulas los personajes de los cuentos son prácticamente humanos con vida antes y después de la historia que los hizo famosos. El Príncipe Azul se casó y divorció de todas ellas, el Lobo Feroz se comió a todas esas ovejas y cabritas ingenuas...
Pero al llegar a nuestor mundo instauraron la "Amnistía" y a todos se les fue perdonado todo para empezar una nueva vida entre los mundanos.

¿Qué esperais para leerlo?

No hay comentarios: