1 de noviembre de 2004

[ Mood...]
[ Music: Naruto OST ]



Ha sido un gran salón.
Creo que no tengo palabras para explicarlo, la verdad. Sólo lamento que todas las fotos que hice hayan salido tan mal. Algunas podré tenerlas gracias a la gente que conocí allí, que iban también disfrazados de personajes de Naruto. Pero otras tantas que sólo hice yo se han perdido. Ahora siento como si toda mi existencia como Shikamaru fuera... borrosa.

Podría contar mil anécdotas, pero la mayoría me las guardo para mí y sonrío al recordarlas.
Cogimos el primer tren del viernes, a las 7 de la mañana. Todo el vagón era de gente que iba al Salón, así que las horas de tren pasaron volando.
Queríamos llegar cuanto antes, así que fuimos directamente al salón y dejamos las maletas en el guardarropa. Aunque al menos por mi parte eso fue para recuperarla una hora después. ¿Por qué? ¡Ya iba gente disfrazada! ¡Me daban envidia! ¡Quería disfrutar de mi disfraz el máximo tiempo posible!.

El sábado fue una auténtica locura. Bastaba con ponerse a hacer una foto chorra entre amigos, para que aparecieran miles de personas en corro, así que pronto habrá una foto nuestra en todo archivo de cosplays de Barcelona.

Otra gran aventura fue guiar a mis amigos por Barcelona, sin llegar a perderlos ni una sola vez. Está bien, me equivoqué un par de veces de dirección, pero la gente de Barna es muy amable y nos sacaban del error en un momento.

Hay sensaciones y sentimientos de este viaje que soy incapaz de explicar. Pasearme por ese recinto actuando como un personaje de animación del que me he colgado. Observar y maravillarme con otros disfraces, recibiendo sonrisas, miradas extrañadas y alguna que otra cosa incomprensible. Planteandome cosas y volviendo a cavilar en otras. Algunas podía apartarlas, otras no.

Pero como hoy decía Male, hemos vuelto a la dura realidad a traves de unas vías de tren y agujetas por todo el cuerpo. Mi disfraz después de lavado y arreglado, irá al armario, a esperar al año que viene. Porque me apetece mucho volver a disfrazarme de Shikamaru. Incluso me apetece usarlo como ropa normal, ya que en realidad es algo muy normal, no en mi , pero sí que lo es. Y lo digo porque mucha gente con la que me encontré, no supieron que iba disfrazada hasta que yo misma lo dije.
Ahora volvemos al mundo real, toca ponerse a estudiar en serio. Y es algo que no consigo aceptar. Es como si hubiera perdido toda la ilusión por mis estudios, no me siento capaz de volver a estudiar. Ahora solo quiero volver a ese mundo de fantasía, donde todo eran risas, bromas, chistes malos, cancioncitas tarareadas, personas que te persiguen con cámaras de fotos, nuevos amigos, personajes que cobran vida, persecuciones entre montones de gente...
Faltaron muy pocas cosas para que fuera una burbuja de realidad alternativa perfecta. La más importante, mi niña Raven. Espero que puedas venirte el año que viene, el quinteto tiene que estar completo.

Quiero volver y quedarme allí para siempre. Y aunque me da vergüenza, lo admito, soy incapaz de aceptar el mundo real que se resenta ante mí, riendose malévolamente y disfrutando con mi sufrimiento.

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