6 de octubre de 2004

[ Mood...]
[ Music: Naruto - Capítulo 70 de fondo ]



Mi madre me ha regalado uno para la colección y he decidido enseñaros a mis Igors.

Cada vez que paso por delante de mi habitación, veo ahí el poster. Aunque me de miedo dormir tan cerca de Gaara, mil gracias otra vez al dueño original, Toni, mi querida Raven, y Male por recordar mis lamentos por no tener uno.
Que sepais que, en agradecimiento, y lo digo como algo positivo porque está comprobado que no se me da mal, seréis los primeros en probar mi bizcocho de chocolate. No recubierto, si no completamente de chocolate.
Hablando de Toni entre otros, he añadido un link a su blog recien abierto.
Y si alguien, sintió curiosidad por Nuhta y nuestra partida de Naruto, puede leer las crónicas en el blog de Raven.

Están siendo unos días extraños y mucho mejores en la Universidad. Conseguí acercarme a un grupo de mis compañeros gracias a las prácticas de geología, en las que se habla más que se miran rocas. Y repito que el dibujo que me hizo Ota para uno de los lados de la carpeta, hace amigos, ya que es un pretexto para iniciar una larga conversación sobre videojuegos y manga.
Ayer acabé intercambiando comentarios a gritos sobre Naruto con un chico que se había sentado en el otro extremo de la mesa. Lo más cómico eran las caras de susto de algunos.
Hoy incluso he recuperado el valor de hacer comentarios en voz alta, consiguiendo que hasta el profesor se riera. Es algo que me hace sentir muy bien.
La mayoría son gente bastante agradable, pero a veces tengo que morderme la lengua y pensar detenidamente en todas las posibles interpretaciones, porque sé que ha llegado un momento en el que la mayoría de mis comentarios pueden ser ofensivos. No es por mi bordería innata, sino porque estoy acostumbrada a enfrentarme a gente que ya me conoce, o que ya conozco lo suficiente. Enfrentarse a tanta gente nueva resulta muy difícil. Sobretodo porque no soy capaz de diferenciar un sarcasmo de una auténtica sonrisa.

Hoy me he pasado por el instituto. Realmente echo de menos ese lugar.
Me ha impactado ver cómo el conserje, a pesar de no saber mi nombre, sabía perfectamente que ya habia terminado y me ha preguntado si es ue estaba repitiendo alguna asignatura.
No he conseguido encontrar a mi tutor y profesor de biología, biología humana, geología y CTM alternativamente a lo largo de mis años allí. Estaba tan ocupada en practicar la técnica del escaqueo(hay epecímenes aún rondando por allí que no debían verme), que he ido demasiado lenta y se ha ido antes de que pudiera encontrarlo.
Aún no sabe que estoy haciendo biología y tengo que contarle como su insistencia en la geología me está ayudando mucho, ya que muchos de mis compañeros están algo perdidos entre las rocas.
He podido hablar con otros dos profesores. A ella debo agradecerle eternamente todo lo que me ha enseñado, aunque no se portara demasiado bien conmigo a final de curso.
Tambiñen quería preguntar acerca de un extraño suceso que ha llegado a mis oídos desde los labios de una antigua compañera de clase. Según parece aparecieron los cuadros de fotos de clase, que siempre tienen los profesores para reconocernos, habían aparecido fotocopiados por todo el instituto.

Aún no han arreglado los grifos, parece que incluso ahora es más peligroso beber en los cuartos de baño. ¿Por qué? un alto riesgo de que tu cara quede agujereada por la presión a la que sale el agua. Además de empaparte y pillar un resfriado en invierno.
Tampoco han arreglado los pestillos, que se pusieron al revés y jamás han cumplido su función. Las ganas que he tenido siempre de llevarme un destornillador(arma de confianza) y hacer un pequeño apaño.

Ya sólo queda un día para terminar. El viernes solo tengo un examen de química. Y a partir del lunes, tendré que madrugar aún más, pero ya no tendré clase por la tarde, sólo prácticas los días que me toque. Aún tengo que saber en qué grupo de prácticas estoy. Es una lástima que precisamente empecemos un día que deberíamos pasar durmiendo aprovechando el puente...

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