25 de agosto de 2004



Puede que este post nunca llegue a publicarse, ya que mi ordenador decide reiniciarse cada vez más a menudo y no estoy dispuesta a escribirlo varias veces, así que lo haré rápido.

No estoy pasando precisamente por mi mejor época y hay pocas cosas que lo remedian.
Debería ser una temporada feliz, ya que estoy de vacaciones, empezaré una carrera que aunque me da miedo, me hace ilusión (sobretodo después del viaje a Valencia), no puedo quejarme diciendo que todo el mundo me odia o que no tengo amigos, porque no es cierto y sería faltarles al respeto.

Debería ser una temporada feliz, de hecho la más feliz que he vivido nunca.
Y no lo está siendo.
No consigo aclarar exactamente porque, pero no me siento con ánimos para nada. Lo único que consigo es tener dificultad para abrir los ojos por las mañanas, de tanto que me escuecen.

El otro día me crucé con mi antigua mejor amiga, y simplemente, no tenía ganas de hablar con ella, aunque no debería tener motivos para estar triste, porque acababa de conseguir lo que quería.
Pero no tenía ganas de hablar con ella, aunque sé que después de tantos años, ella seguirá sonriendo y haciéndome reir. Y sigue siendo igual de guapa, o incluso más.
Pero ella sí que las tenía, y me llamó. Seguro que se dió cuenta y pensó que yo tenía algo en su contra. No me gustaría que lo pensara. Que ya no seamos lo que se dice grandes amigas, no significa que no siga apreciándola.
Ha entrado en psicología, como mi mejor amiga actual. Con lo gordos que me caen los psicólogos, esto debe ser una especie de conspiración.

Pasé unos días maravillosos en Barcelona y Gerona. Pero ha sido volver aquí y perder las ganas de todo de nuevo.
No sé qué me pasa y tampoco sé cómo arreglarlo.
Igual simplemente necesito que pase un poco el tiempo. Espero que solo sea eso y no sea demasiado, ya sabéis que odio desperdiciar el tiempo. Y el recordármelo a mi misma, es una forma de ver que aun tengo algo de kender.

No me veo con ganas de comentar todo lo que está pasando. Simplemente sé que no serviría para nada, salvo para lo que ya he comentado en otros posts. Y no diré eso de "Nadie me entiende", pero la verdad empiezo a pensar que todo el mundo se esfuerza para no hacerlo.

Si hago daño a alguien, o simplemente le molesto, prometo que en la mayor parte de los casos, lo haré inconscientemente.

No voy a cerrar el blog, igual mañana mismo me levanto con ganas de postear, no tengo manera de saberlo.




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