29 de agosto de 2004

Estoy harta de contradicciones absurdas y gilipolleces varias.
Dice que no piensa discutir ni conmigo ni con nadie. Pero es extraño como cada vez, hay cosas mucho más importantes que escuchar lo que sale de mi boca cuando la abro, ya sea cambiar de tema, hablar más alto a otra persona mientras se me mira de reojo, o directamente maravillarse del silencio reinante.

Dice que no piensa discutir. Pues tiene mucha gracia el que solo de señales de saber que existo cuando hay que discutirme algo en lo que finalmente se descubre que no tengo razón.
Cuando simplemente intento añadir un dato a una conversación en la que estoy participando, hacer una broma, pedir algo o menciono algo discutible en lo que todos sabemos que tengo razón, entonces, me vuelvo totalmente muda e invisible.
¡Qué bien llueve a pleno sol y con cielo despejado!
¡Qué maravilloso tema totalmente distinto se me acaba de ocurrir!

La verdad, llevo acostumbrada a esto tantos años, que incluso lo consideraba una cosa totalmente normal y si no lo pensaba detenidamente, se me ocurría que en todas las casas pasaba lo mismo. Pero he comprobado que no es así.

Hace unos años estaba en un curso de teatro. Acostumbrada a estas situaciones, sobretodo en casa pero ya en todas partes, se me ocurrió abrir la boca para decir algo sin sentido. Total, no me iban a escuchar, daba igual ya decir algo o solo producir palabras.
Pero todos se giraron y me miraron, atentos a mi opinión. Creo que me sonrojé y todo. Creo que incluso pegué un ligero saltito en la silla, al ver todos esos ojos y oídos abiertos hacia mí.

Llevaba tantos años acostumbrada que no me importaba, de hecho, no me daba ni cuenta y lo veía normal.
Tiene mucha gracia la verdad, podría ser una gran idea para un comic dibujado por mi adorado Sienkiewicz.
Cuando intentaba formar parte de esas reuniones, todo el mundo tenía algo más importante que decir o hacer, mirándome de reojo. Y al rendirme y recurrir a los que no escuchan porque no tienen oídos, pero cuentan cosas más interesantes: los libros, o simplemente, a pensar en otras cosas, o estar en silencio, se me reprende y amenaza con miradas de rabia.
Es como si disfrutaran viendo mi frustración al intentar hablar, y se regocijaran al impedírmelo.

Odio sentirme como una extraña en mi propia casa. Ahora llueve casi siempre que hablo, excepto cuando la ocasión permite destrozarme alguna ilusión, o pensamiento.
Y no me gusta creer que existen conductas tan crueles, menos aún en mis propios padres.

Me preocupa sobretodo acabar siendo igual que ellos. ¿Y si acabo actuando de la misma forma, tanto con ellos como con mis amigos, mi novio, o algún día, con mis descendientes?
¿Lo haré sin darme cuenta y haré que alguien más se sienta exactamente igual que yo ahora?
Es una idea que más que miedo me da auténtico asco.


25 de agosto de 2004



Puede que este post nunca llegue a publicarse, ya que mi ordenador decide reiniciarse cada vez más a menudo y no estoy dispuesta a escribirlo varias veces, así que lo haré rápido.

No estoy pasando precisamente por mi mejor época y hay pocas cosas que lo remedian.
Debería ser una temporada feliz, ya que estoy de vacaciones, empezaré una carrera que aunque me da miedo, me hace ilusión (sobretodo después del viaje a Valencia), no puedo quejarme diciendo que todo el mundo me odia o que no tengo amigos, porque no es cierto y sería faltarles al respeto.

Debería ser una temporada feliz, de hecho la más feliz que he vivido nunca.
Y no lo está siendo.
No consigo aclarar exactamente porque, pero no me siento con ánimos para nada. Lo único que consigo es tener dificultad para abrir los ojos por las mañanas, de tanto que me escuecen.

El otro día me crucé con mi antigua mejor amiga, y simplemente, no tenía ganas de hablar con ella, aunque no debería tener motivos para estar triste, porque acababa de conseguir lo que quería.
Pero no tenía ganas de hablar con ella, aunque sé que después de tantos años, ella seguirá sonriendo y haciéndome reir. Y sigue siendo igual de guapa, o incluso más.
Pero ella sí que las tenía, y me llamó. Seguro que se dió cuenta y pensó que yo tenía algo en su contra. No me gustaría que lo pensara. Que ya no seamos lo que se dice grandes amigas, no significa que no siga apreciándola.
Ha entrado en psicología, como mi mejor amiga actual. Con lo gordos que me caen los psicólogos, esto debe ser una especie de conspiración.

Pasé unos días maravillosos en Barcelona y Gerona. Pero ha sido volver aquí y perder las ganas de todo de nuevo.
No sé qué me pasa y tampoco sé cómo arreglarlo.
Igual simplemente necesito que pase un poco el tiempo. Espero que solo sea eso y no sea demasiado, ya sabéis que odio desperdiciar el tiempo. Y el recordármelo a mi misma, es una forma de ver que aun tengo algo de kender.

No me veo con ganas de comentar todo lo que está pasando. Simplemente sé que no serviría para nada, salvo para lo que ya he comentado en otros posts. Y no diré eso de "Nadie me entiende", pero la verdad empiezo a pensar que todo el mundo se esfuerza para no hacerlo.

Si hago daño a alguien, o simplemente le molesto, prometo que en la mayor parte de los casos, lo haré inconscientemente.

No voy a cerrar el blog, igual mañana mismo me levanto con ganas de postear, no tengo manera de saberlo.




19 de agosto de 2004

[ Music: Ars Amandi ]



Están pasando mil cosas.
Se me ocurren muchas cosas de las que podría hablaros, pero no me apetece.

El otro día estuve en uno de nuestros famosos cumpleaños múltiples. Hacia tiempo que no lo pasaba tan bien. Si os apetece echarle un ojo a nuestras aventuras... podeis ver el cutre-album que me he dedicado a hacer para tener las fotos más a mano de todos los del grupo.
Así que creo que ahora, soy la única menor de edad del grupo... ¡tengo por amigos un atajo de enfermos geriátricos!




Mañana me vuelvo a ir, esta vez a Barcelona.
Igual algún día recupero las ganas de postear, porque ahora mismo no tengo ningunas.

Fito y los Fitipaldis - Trozos de Cristal
Voy a ver si me encuentro dentro de mi piel.
Y comprendo porqué nada puedo entender.
Me resulta tan raro todo lo normal,
me tropiezo, me caigo
y vuelvo a tropezar.

Creí que me había equivocado,
luego pensé,
que estoy bien aquí, en mi nube azul:
todo es como yo lo he inventado.
Y la realidad, trozos de cristal,
que al final, hay que pasar descalzo.

Por favor no me empuje, me puedo caer.
Yo en mi nube estoy bien,
no me va a convencer.
Ya conozco unos cuantos que son como usted,
que me ofrecen veneno, cuando tengo sed.

Creí que me había equivocado,
luego pensé...


2 de agosto de 2004



Me voy mañana a Madrid a ver a mis amigos y pasarlo bien.
No me echeis mucho de menos.

Una empieza a pensarse muy en serio el callarse todas las decisiones que toma, y que el mundo se entere, cuando las cumpla y grite "¡Sorpresa!". Porque con decirlas, en realidad, solo consigo desprecio, y que la gente vuelva a pensar lo mismo que decía en mi post anterior.
Tengo que aprender a mantener mi boquita cerrada y las manitas quietas. Eso me evitaría muchas cosas. Como el que se me trate como si fuera idiota, como si las cosas aparecieran de pronto en mi garganta y las soltara sin pensar.
De hecho, antes de decir algo, puedo haberme pasado varios minutos madurando las palabras o la forma de decirlo. Y si se trata de algo mucho más amplio que una simple frase, puedo haberme pasado meses dándole vueltas.
Pero eso le da igual a todo el mundo, porque yo no tengo ni idea de nada, soy una niña inculta e inocente, que tiene que aceptar los amargamientos de los demás, y renunciar a todo lo que cree, porque de todas formas, como no tiene ni idea de nada, estará equivocada hasta la médula en todo.

No me creo en posesión de la verdad universal, y nadie debería hacerlo. Pero estoy recibiendo consejos opuestos, acusaciones, y mil cosas más que no recibiría si me estuviera calladita.
Lo malo fue que no lo pasé muy bien la última vez que decidí callarme. Igual si lo vuelvo a intentar, es diferente.


Misery
I cry myself to sleep,
again tonight.
Cause I cannot hold you tight...

I wish I could see you again, tomorrow
to take all this sorrow, sorrow, I'm hollow...

When I touch you, Can you feel it?
when I need you, Can you give it?
when I look in your eyes, Can you see me?
when I fall, fall, Will you catch me?

Catch me, catch me....

Misery, is what I feel, when you are no around,
so I can't heal... misery, is what I feel...

These tears on my face,
are for you...
I wish that I could hold you
touch you,
feel you...
My heart is bleeding, can't you see?
I wish that you could hold me,
touch me,
feel me...


Es increíble como después de tanto tiempo, sigo casi llorando con esta canción. Nunca me he permitido a mi misma asociarla con nadie ni con nada, supongo que no quería luego encontrarme con malos recuerdos en una canción que me gusta demasiado.
Pero ahora me es imposible, igual es que ahora la situación y el asociado lo merecen...